¿Quiénes Somos?

HISTORIA

El 10 de marzo de 1958 se inauguran las clases con una celebración solemne presidida por Monseñor Enrique Rau (primer Obispo de nuestra Diócesis).

 El colegio, por entonces llamado el “Carmelo de San José”, funcionaba en calle Alvarado Nº 502 de Mar del Plata, y contaba con un reducido número de alumnos que recibían sus clases en la misma casa de las Hermanas Carmelitas Misioneras.

A partir de 1959, aquel lugar resultó pequeño por el incremento de las inscripciones y fue necesario trasladarse a un edificio más amplio: la esquina de las calles Alem y Quintana. Desde entonces, comenzó a llamarse Colegio “Nuestra Señora del Carmen”.

Cubierta la educación primaria, en 1961 comenzó a funcionar la sección preescolar, con salitas de 4 y 5 años. En 1963 se incorporó el primer año del nivel secundario, con la modalidad Comercial, cuya primera promoción egresó en 1967 con el título de Peritos Mercantiles.

 Este nivel, en 1990, cambia al Bachillerato Mercantil – Plan  411/78 -, que depende de DIPREGEP (Dirección General de Escuelas de Gestión Privada de la Provincia  de Buenos Aires).

 A partir de 1995, el Obispado de Mar del Plata asume la gestión educativa del Colegio. Conservando su espíritu inicial, la escuela continúa siendo una expresión de la Iglesia al servicio de los niños y jóvenes, profundizando su relación orgánica e inserción en la Iglesia Diocesana.

La actual Educación Secundaria bajo la denominación Instituto Nuestra Señora del Carmen” está orientada a la obtención de logros equivalentes en la formación de competencias, a través de la adquisición de los conocimientos, valores, actitudes y habilidades que están en la base de los requerimientos culturales, sociales y económicos, comunes a todas las personas que cumplen la obligatoriedad escolar.

El proyecto de Educación Secundaria tiene ampliado su horario diario, pues se incluyen materias extraprogramáticas.

Nuestro criterio es brindar al alumno un clima de verdadera calidez de la comunicación humana, para llegar al encuentro solidario en el que podamos enseñar y aprender con eficacia los valores y virtudes de la convivencia.

 Por eso ofrecemos:

  • Valoración positiva incondicional del otro como persona, como prójimo y como hermano.
  • La corresponsabilidad, la actitud de servicio, veracidad, fidelidad y gratitud. Los padres, junto con el alumnado actual, tratan de hacer de la escuela una gran familia, con ideales comunes, en un clima de confianza, alegría y sencillez, convencidos de que las actitudes básicas brotan de una fuerte experiencia de Dios.

El Colegio cuenta hoy con aproximadamente 500 alumnos, a los cuales están destinados los esfuerzos de toda la Comunidad Educativa, a fin de ayudarles a descubrir los valores de la vida, capacitarlos válidamente para las exigencias de este tiempo y formarlos con vocación de servicio para la sociedad.

El mensaje central de la institución gira alrededor de estos criterios educativos contenidos en su Ideario:

  • Educar para la Paz y la Verdad
  • Educar para la Justicia
  • Educar para la Civilización del Amor
  • Educar la Conciencia
  • Educar para el Diálogo y el Cambio
  • Educar en y para la Libertad
  • Educar valorando la Vida
  • Educar para el Trabajo
  • Educar en valores para la Misión, bajo la presencia de María, y en la certeza de que Cristo es el fundador de la educación cristiana.

 

¿QUIÉNES SOMOS?

  • Como escuela: un lugar de formación y promoción integral del educando mediante el encuentro vivo y vital de un patrimonio cultural, y porque en ella se elabora y transmite una concepción específica del hombre, del mundo y de la historia.
  • Como Comunidad Educativa: la actividad desarrollada es consecuencia no sólo de las preocupaciones y trabajo de los alumnos y docentes, sino también de las preocupaciones, estímulos y posibilidades de las familias y del ambiente social, y porque concebimos nuestra Comunidad escolar como una familia, animada por los educadores, en la que participan los padres y el núcleo central son los alumnos.
  • Como Escuela Católica perteneciente al Obispado de la ciudad de Mar del Plataposee referencia a la concepción cristiana de la realidad. Cristo es su fundamento. Su objetivo entra en la misión salvífica de la Iglesia, en particular, en la exigencia de la educación de la fe.

Por su referencia explícita al Evangelio de Jesucristo, con la misión de    arraigarlo en la conciencia y en la vida de los jóvenes, teniendo en cuenta los condicionamientos culturales de hoy, porque los principios evangélicos se convierten para ella en normas educativas, en motivaciones interiores y en metas finales.